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– AGRIDULCE:–LA DEUDA EXTERNA DE MÉXICO EN LOS ÚLTIMOS SEXENIOS.

 

 

-EL INCREMENTO DE LA DEUDA EXTERNA DE MÉXICO.

-CON LOS EXCEDENTES PETROLEROS EN LOS GOBIERNOS DE FOX Y CALDERÓN, LA DEUDA EXTERNA SE INCREMENTÓ.



AGRIDULCE. Expresiones y más.
Por el Mtro. José A. ORDOÑEZ González.

El ideal de cualquier ciudadano en torno a sus gobernantes, es que sus impuestos sean bien administrados; que se traduzcan en beneficios y servicios de calidad.

Para determinar lo anterior, es menester realizar un análisis de los últimos 7-siete sexenios presidenciales. Al respecto, después de una minuciosa investigación, me permito realizar los siguientes señalamientos:

En el periodo presidencial de Miguel de la Madrid (1982-1988), el nivel de endeudamiento se ubicó en los $ 257 mil de millones de pesos. Este periodo estuvo marcado por la crisis de deuda que afectó fuertemente al país y que representó el inicio de un periodo de negociaciones continuas para reestructurar el pago de la deuda y los intereses. De igual manera, implicó la puesta en marcha de numerosas medidas de política económica diseñadas por Estados Unidos y los organismos financieros internacionales para estabilizar la economía mexicana y asegurar el pago de su deuda.

En el sexenio de Carlos Salinas de Gortari (1988-1994), en este lapso el gobierno se endeudó menos que el sexenio previo, contabilizando un total de $ 179 mil millones de pesos, sin embargo, la deuda externa continuó en ascenso.

Cabe señalar que en la administración de Ernesto Zedillo (1994-2000), el endeudamiento comienza a repuntar. Este sexenio estuvo marcado por el estallido de la crisis económica de 1994, que derivó a la postre en la caída del sistema bancario, lo cual a su vez propició que el endeudamiento interno creciera en una magnitud considerable. La creación del Fondo Bancario de Protección al Ahorro y la conversión de sus pasivos como parte de la deuda pública en diciembre de 1998, contribuyeron a incrementar de forma importante el nivel de endeudamiento que la sociedad mexicana tendría que pagar.

Posteriormente en el sexenio de la alternancia, comprendido entre 2000-2006, bajo la administración de Vicente Fox, la deuda pública se incrementó en poco más de $ 586 mil millones de pesos. Si se le compara con el sexenio anterior, registra un endeudamiento menor, lo cual tiene su explicación no en que el gobierno en turno tuviera un mejor manejo de las finanzas públicas, sino que en este periodo se dio un incremento en los precios del petróleo, lo cual se tradujo en mayores recursos públicos, por los excedentes petroleros. No obstante, a pesar de tener una bonanza petrolera por los excedentes del precio del barril, el gobierno fue incapaz de aprovechar esa oportunidad y la tendencia creciente del endeudamiento siguió presente como había ocurrido en los sexenios previos.

Durante el segundo sexenio panista con Felipe Calderón en el gobierno (2006-2012), la evolución del endeudamiento público muestra un crecimiento abrumador e irresponsable. La deuda pública en este sexenio se incrementó en $ 3.59 billones de pesos, cifra totalmente desproporcionada si se le compara con la alcanzada por las anteriores administraciones. En términos porcentuales respecto al sexenio pasado, la deuda pública se incrementó bajo la administración de Calderón en 513.84 %. En promedio, cada día del sexenio de Felipe Calderón el país se endeudaba en 1 mil 642 millones de pesos. Ni sumando el endeudamiento alcanzado por las 4 anteriores administraciones previas se logra equiparar la deuda contraída por la administración calderonista.

Al revisar las estadísticas relacionadas la administración de Enrique Peña Nieto, la deuda pública adquirida entre 2013-2018 fue de $ 2 Billones 930 mil millones de pesos.

Para el mes de diciembre del 2012, el saldo de la deuda del gobierno federal era de $ 4 Billones 453 mil millones de pesos y representaba el 27.8% del Producto Interno Bruto (PIB), y para diciembre de 2018, ascendió a $ 8 Billones 316 mil millones de pesos, que significa un 35.3% del PIB.

Para ponerlo en términos más sencillos, al inicio del gobierno de Peña Nieto, cada mexicano debía $37, 837 pesos; y, al finalizar el sexenio, el monto ascendió a $ 66,000 pesos por persona.

De acuerdo al Banco Mundial, este Gobierno ha contratado créditos por 3 mil 855 millones de dólares, es decir, mil 524 millones de dólares más que en la administración de Peña Nieto, elevando el nivel de la deuda de México en 2.7 billones de pesos de 2018 al 2021, hasta llegar a 13.9 billones de pesos.

Información disponible de la Secretaría de Hacienda muestra que en 2020 la deuda pública representó el 51.5% del producto interno bruto (PIB), el porcentaje más alto del que se tenga registro.

En opinión de Carlos Vázquez, economista e investigador, el porcentaje de la deuda aumentó porque la economía se contrajo a causa de la pandemia por el COVID-19 y porque se incrementaron los bonos emitidos por parte del gobierno.

Además, detalla, otro de los factores es el tipo de cambio.

Al respecto el economista dijo: “A mediados de 2020 se presentó una volatilidad impresionante en el tipo de cambio, alcanzando también los 25 o 26 pesos por dólar y esto lo que hace es incrementar el valor en pesos de la deuda, dado que el gobierno emite deuda en los mercados internacionales o tiene préstamos con organismos internacionales”.

Por otra parte, el especialista en políticas económicas Moreno Brid, aduce que la teoría y la práctica macroeconómica moderna señala que en las fases recesivas o ante choques externos adversos, no son momentos de reducir la deuda, de apretarse el cinturón. Por el contrario, son momentos de hacer uso de financiamiento extraordinario.

Para Moreno Brid, en el caso de México, la crítica que procede es que, ante la crisis de COVID, la peor que ha vivido la economía mundial y la nacional en casi cien años, el gobierno mexicano rechazó instrumentar una política contracíclica.

El gobierno, para no caer en deuda, decidió no gastar y caímos tremendamente porque el gobierno dejó de apoyar empresas y familias y de ahí el gran crecimiento de la pandemia y el número de muertes, todo por no endeudarse.

En contraposición, al resto de países no les importó; ellos pasaron a gastar, a trabajar con gasto deficitario, a endeudarse. Porque la prioridad era el combate a la pandemia, preservar la planta productiva, apoyar a los empleados y evitar fuertes caídas de la actividad económica.

En el caso mexicano lo que hemos visto de aumento de la pobreza de 2018 a 2020 que mostró el CONEVAL o las cifras de acceso a salud muestran un país y unas condiciones sociales que tienden a generar pobreza.

Se trataba de haber gastado mejor, eso hubiera permitido que el PIB no cayera tanto o que hubiera mayor protección social.

A mis ocho lectores les digo que pesar de todo lo que refieren los economistas, los mexicanos observamos como nuestros impuestos se ven reflejados en obras y servicios, además de apoyos económicos y en especie para la población más vulnerable.

En el tema de los mega proyectos del gobierno de la 4T, se construyó el Aeropuerto Internacional “Felipe Ángeles” con una inversión de $ 75 mil millones de pesos. En el Tren Maya se proyecta una inversión de $ 230 mil millones de pesos. La refinería “Olmeca” de Dos Bocas, Tabasco, ocupó una inversión de $196 mil millones de pesos. El nuevo aeropuerto de Tulum, $ 985 mil millones de pesos. El Corredor Interoceánico, $3 mil 900 millones de pesos. En la Adquisición de la Refinería “Deer Park” ubicada en Texas, E.U., $32 mil millones de pesos.

En apoyos sociales, se destinan $278 mil 180 millones de pesos para el pago de pensiones a adultos mayores; $ 70 mil millones de pesos para Becas a estudiantes.

Se destinaron $ 80 mil millones de pesos para pago de la deuda externa.

En la construcción de nuevos hospitales se destinaron 8 mil 552 millones de pesos. En la Rehabilitación y acondicionamiento de Clínicas y hospitales abandonadas por el sexenio que antecedió, $200 mil millones de pesos. En la construcción de carreteras y caminos rurales se invierte $78 mil millones de pesos. En el proyecto del Tren Coatzacoalcos-Salina Cruz, $4 mil 164 millones de pesos.

Se destaca que, en los primeros dos años de este sexenio, el Sistema de Administración Tributaria recuperó $ 736 mil millones de pesos en adeudos de grandes empresas. Y que la Refinería “Deer Park” que compró el gobierno federal, antes de su primer año, ya dejó ganancias superiores a los 400 millones de dólares.

Lo AGRIDULCE del tema, es observar como en los gobiernos neoliberales se incrementó la deuda pública del país, sin que se reflejara en beneficio de la población, saqueaban el presupuesto de manera descarada. En los sexenios de Fox y Calderón, de manera grosera y escandalosa se perdieron miles de millones de pesos provenientes de los excedentes derivados del precio del petróleo, solo ellos saben donde quedó la bolita. Seguramente en los bolsillos de ellos y de sus familiares y amigos consentidos.

Al final, los corruptos enfrentarán el juicio del pueblo y el castigo por sus acciones. Los ciudadanos honestos, debemos entender que la esencia de la vida es ayudar a otros y hacer el bien sin mirar a quien. ¡HE DICHO ¡



–Enlaces relacionados con la columna AGRIDULCE de 5 de agosto de 2022.–

https://cam.economia.unam.mx/reporte-de-investigacion-119-la-deuda-que-todos-los-mexicanos-debemos-de-pagar-entre-la-historica-irresponsabilidad-el-despilfarro-y-la-corrupcion-gubernamental-y-la-avaricia-de-los-pres/

https://idic.mx/wp-content/uploads/2018/08/VozIndustria-20180816-Vol-06-Num-127-La-eterna-deuda-externa-la-atadura-de-Mexico-v2.pdf

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