
-AGRIDULCE: NOS CONVERTIMOS EN SERES DE LA OBSCURIDAD, ANTE LA BARBARIE Y CRUELDAD QUE PREVALECE.
-SOLO EN VERACRUZ, DOS FOSAS CLANDESTINAS CON MAS DE 600 CUERPOS.
AGRIDULCE, EXPRESIONES y MÁS.
Por el Mtro. José A. ORDOÑEZ González.
Cual camino sombrío en la espesura de una noche de invierno, en la inmensidad del universo la humanidad levanta la mirada buscando al menos la luz de alguna estrella extraviada en el magro cielo que termina en un horizonte infinito. Momentos de obscuridad casi absoluta que calan y que absorben la energía de los absortos seres que pernoctan en el vasto planeta. Así trascurre la vida entre la luz y la obscuridad, instantes de alegría y de tristeza, de bondad y maldad, pero siempre con la esperanza de un mundo mejor.
La historia de la humanidad, hasta donde se conoce, nos muestra como desde sus inicios ha existido una pugna irreverente entre el bien y el mal, luchas banales para demostrar el poderío de unos y las debilidades de otros. Muerte, saña, violencia y atrocidades cometidas en esos enfrentamientos triviales, cual propósito se busca justificar siendo injustificable, pero que al final de cuentas convierte al ser humano en su propio depredador.

Caín y Abel, las guerras del mundo antiguo del imperio Romano, las Cruzadas, Gengis Kan y su ambición por conquistar el mundo, Revoluciones y Guerras Civiles, las dos guerras mundiales y otros muchos conflictos provocados por seres humanos; infinidad de ejemplos dan cuenta de la obscuridad que ha reinado en la mente de los poderosos que movidos por la ambición desmedida se muestran como los únicos que pueden decidir el destino de la humanidad no obstante lo cruenta que esta resulte; verbigracia el exterminio de judíos ordenada por ADOLFO HITTLER y la cúpula Nazi alemana, con la pretendida justificación de purificar la raza aria y dominar al mundo.
Nuestro país no ha quedado exento a la crueldad y la barbarie. Los aztecas y los mayas sometían a las demás tribus, practicando sacrificios humanos para agradar a los dioses. Las acciones de exterminio que los españoles llevaron a cabo a través de grandes matanzas de indígenas a lo largo y ancho del país, durante la conquista, la lucha de Independencia, la Revolución Mexicana, la Guerra Cristera y otras conflictos que confirman que los mexicanos, como seres humanos al fin y al cabo, hemos sido nuestros propios depredadores.
En años recientes, en México se han documentado crímenes atroces a tal grado que los descabezados, desmembrados, incinerados, cocinados y desaparecidos son ya pacata minuta, se trata de demostrar quién es más cruel en cometer esos asesinatos.

La violencia, criminalidad y corrupción se ha extendido en nuestro país. Para ejemplificar la bajeza y crueldad del ser humano, abordaré lo sucedido en el Estado de Veracruz durante el mandato del ex gobernador Javier Duarte de Ochoa (diciembre de 2010 – octubre de 2016).
Durante este periodo, autoridades municipales, estatales y federales fueron cómplices o colaboraron directamente en la comisión de desapariciones forzadas.
En dicha entidad federativa fueron descubiertas las fosas clandestinas más grandes de América Latina, hoy conocidas como “Colinas de Santa Fe” y “El Arbolillo”, ambas cerca del Puerto de Veracruz, donde se localizaron 615 cuerpos entre 2016 y septiembre de 2022. Pero a pesar de la escandalosa cifra y de las importantes evidencias, existe una profunda omisión y negligencia por parte de las autoridades estatales en la investigación y el enjuiciamiento de esos casos.

Sin duda que existen bases razonables para afirmar que en Veracruz, en aquella época, se cometió el crimen de lesa humanidad y de desaparición forzada de competencia de la Corte Penal Internacional, puesto que sin duda se trata de un ataque sistemático contra la población civil de dicho estado,
Por ello, Veracruz es uno de los estados que ejemplifica el grave problema de desapariciones forzadas en México, siendo el estado donde se localizan las dos fosas clandestinas más grandes de América Latina, las cuales fueron localizadas por la organización denominada “Solecito”: COLINAS DE SANTA FE, con 305 cuerpos, y EL ARBOLILLO, con 310 cuerpos.
Además, de acuerdo con información pública, se habrían producido entre 3.000 y 20.000 desapariciones forzadas en dicha entidad durante el sexenio de JAVIER DUARTE.
Muchos de estos actos cometidos durante la administración del ex gobernador DUARTE DE OCHOA constituyen crímenes de LESA HUMANIDAD.

Sobre estos hechos, ante la impunidad que prevalece en México, el colectivo “Solecito” y la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH) presentaron una denuncia a la Corte Penal Internacional para solicitar que las desapariciones forzadas de Veracruz se consideren crímenes de lesa humanidad.
A mis lectores les comento que en esa denuncia se detalló que 22 casos documentados ocurrieron entre febrero de 2011 y julio de 2016; todos fueron detenidos en el Puerto de Veracruz o localidades cercanas; el 70% son hombres menores de 40 años; la mayoría estudiantes o taxistas, electricistas, mecánicos; todos fueron desaparecidos por las propias autoridades del estado.
Lo AGRIDULCE es que vivimos en una sociedad deshumanizada, ya no nos duele el dolor ajeno, somos indiferentes ante la crueldad que ejercen unos cuantos en contra de mexicanos indefensos. En el caso de Veracruz, incluso, cerró 2022 con el hallazgo de 60 fosas clandestinas, además, la estrategia de búsqueda en esta entidad ha dado un giro, pues ante la demanda, un grupo de jornaleros, que no busca a familiares, se ha dado a la tarea de desenterrar restos humanos a cambio de una remuneración que le dan los colectivos.

Al final, somos seres de luz, unos cuantos se pierden en la obscuridad y trastocan sobremanera la convivencia armónica de los demás. Busca tu estrella en el firmamento en esas noches obscuras de invierno para que no se apague tu luz. ¡HE DICHO ¡
