



-AGRIDULCE: PARA MARTÍ BATRES, ENTRE 10 MIL A 12 MIL LOS QUE MARCHARON; PARA EL DIRECTOR DE GEA, 640 MIL CIUDADANOS.
AGRIDULCE, EXPRESIONES y MÁS.
Por José Ángel ORDÓÑEZ González.
Las expresiones de apoyo o de protesta hacia un gobernante, proyecto o reforma, son directamente proporcional a la mayoría en el Congreso e inversamente proporcional a las manifestaciones populares.
En el caso del rechazo a un gobernante, a su proyecto, pero sobre todo a los cambios constitucionales y legales, la lucha tiene que darse en el Congreso de la Unión y en los Congresos Locales.
En nuestro país, se ha generado un clima de polarización debido a la manera de gobernar de AMLO, más ahora que está para su discusión y aprobación la reforma constitucional en materia político electoral.
Sin duda que el Presidente tiene aún el respaldo mayoritario de los mexicanos, pero la oposición, con la muestra de ayer domingo, avanza ganando adeptos cada día, y parte de ese crecimiento se debe al mandatario nacional, que se la pasó toda la semana pasada insultando a aquellos que piensan diferente a él y a su proyecto de nación.
LÓPEZ OBRADOR tiene que reconocer que se equivocó y corregir el rumbo, no es atacando a cierto grupo de mexicanos como va lograr cristalizar todo el proyecto de la 4T, por el contrario, debería buscar mecanismos que conlleven la unión de los mexicanos como lo hizo durante sus más de 12 años de lucha para llegar al poder.
No se puede gobernar dividiendo a los mexicanos, llamando “Fifis” e insultando a los que conforman el grupo opositor con todo y que en su mayoría sean la clase alta los que muestren su rechazo al Presidente y a su proyecto. Si soslayar que este grupo nunca alzó la voz para defender a PEMEX y la CFE, en contra de las reformas estructurales que llevó a cabo PEÑA NIETO con su «PACTO POR MEXICO».
Ayer vimos que mexicanos de clase media ya acompañan y apoyan a “Los Conservadores”, como les llama el mandatario.
MARTÍ BATRES, en su calidad de Secretario General de Gobierno de la ciudad de México, ayer domingo después de concluida la marcha en defensa del INE, señaló que la afluencia fue de 10 mil a 12 mil ciudadanos, No hay peor ciego que el que no quiere ver, con todo y que su propósito sea quedar bien con sus jefes.
Estoy de acuerdo que cada quien debe defender sus principios e ideología, y en el caso de BATRES defender a la 4T y al grupo político al que pertenece, pero debe hacerlo con mesura, sin mentirse y sin plantear a sus jefes un panorama minimizado de las cosas.
Con todo y que digan que GUILLERMO VALDÉS CASTELLANOS, ex director del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN) y actual director de la consultora GEA, es parte de los publicistas que apoyan al grupo opositor, me parece congruentes y lógicos sus argumentos que publicó en redes en torno a la metodología para calcular que fueron aproximadamente 640 mil ciudadanos los que marcharon ayer domingo.
En su análisis, VALDÉS CASTELLANOS refiere: “Entre la glorieta de la Diana al monumento a la revolución son 4 kilómetros. Cuatro mil metros lineales. El ancho de los carriles de Reforma más las banquetas son alrededor de 40 metros”.
“Si multiplicamos 4 mil por 40 son 160 mil metros cuadrados. Si estimamos cuatro gentes por metro cuadrado tendremos 640 mil marchantes”.
A mis lectores asiduos les digo que, sin duda, una gran diferencia entre el dato lanzado por MARTÍ BATRES, al calculado por el Director de la Consultoría GEA. ¿A quién de ellos le dan ustedes la razón?
Lo AGRIDULCE resulta que, en el caso de la reforma electoral, la gran batalla debe darse en el Congreso de la Unión, buscando acuerdos y consensos con las diversas fuerzas políticas, porque ni el partido en el poder tiene la mayoría calificada que exige cualquier modificación constitucional. Las expresiones del pueblo son complementarias y deben valorarse en su justa dimensión.
Al final, para ganar en cualquier ámbito de la vida, en muchas ocasiones no se trata de cual equipo lleve la más numerosa y mejor porra al estadio; sino de validar la totalidad de los fanáticos de cada plantel; porque habrá muchos que no podrán acceder al estadio por razones económicas u otras diversas, pero mostrarán su apoyo toda la vida a la camiseta de su escuadra consentida.