

-AGRIDULCE: EL ACUERDO POLÍTICO DE LA 4T- MORENA-PRI, YA SURTIÓ EFECTOS A FAVOR DE LOS DOS PRIMEROS.
-¿QUÉ LOGRÓ EL TRICOLOR?
AGRIDULCE, EXPRESIONES y MÁS.
Por el Mtro. José A. ORDÓÑEZ González.
¿Como debemos entender los mexicanos un acuerdo político celebrado generalmente por las cúpulas del poder con los partidos políticos o aquel que en todo caso celebran entre ellos?
En términos generales, un acuerdo es una determinación que toman dos o más estados, personas, partidos políticos o empresas. De esta manera la decisión final de un acuerdo es el fruto de un proceso de negociación entre las distintas partes.
Para ello se debe detectar el conflicto cuanto antes y actuar de inmediato; posteriormente abordar el conflicto con amplitud de miras, eligiendo el momento más oportuno para actuar, creando el mejor clima posible siempre con la clara intención de no imponer una solución de manera unilateral, esto es, plantear objetivos comunes y los compromisos que cada uno adquiere derivado de esa negociación.
En ese sentido el acuerdo político es el entendimiento informal o por escrito, realizado por dos o más grupos políticos, para realizar juntos un proyecto político que no podrían encarar en forma aislada.
En los sistemas multipartidistas es frecuente que los partidos grandes no logren mayoría propia y para gobernar deban buscar acuerdos con otros partidos (sobre programas de legislación y sobre asignación de cargos gubernamentales), acuerdos que pueden ser disueltos por diversas razones e integrar otros en su lugar.
El partido movimiento regeneración nacional (morena) y el Partido Revolucionario Institucional (PRI) recientemente formalizaron, al menos de facto, un acuerdo político para lograr, en el ámbito legislativo, la Reforma Constitucional que permitiría la extensión de la permanencia de las fuerzas armadas del país, hasta el año 2028, realizando tareas de seguridad pública.
Ese acuerdo se cristalizó ayer por la noche en la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, al aprobarse esta reforma constitucional con una mayoría de 339 votos y solo 155 en contra y 2 abstenciones.
Después de un poco más de ocho horas de discusión, la mayoría parlamentaria del gobernante Movimiento Regeneración Nacional (Morena) y sus aliados, los partidos Verde Ecologista de México (PVEM) y el del Trabajo (PT), junto con los diputados del Partido Revolucionario Institucional (PRI), aprobó el proyecto con las modificaciones enviadas por el Senado mexicano, la semana pasada.
Lo que sigue es que la reforma constitucional aprobada en el Congreso de la Unión, sea turnada a los congresos de los 32 estados del país, con el objetivo de que al menos la mitad más uno, la ratifiquen y con ello pueda entrar en vigor.

Esta reforma permite modificar el artículo quinto transitorio del decreto por el que se creó la Guardia Nacional en marzo de 2019 para que las Fuerzas Armadas estén en labores de seguridad pública hasta 2028 y no hasta 2024, como originalmente se aprobó.
En lo medular la reforma aprobada hasta esta instancia, establece que serán los nueve años siguientes a la entrada en vigor del presente decreto, en tanto la Guardia Nacional desarrolla su estructura, capacidades e implantación territorial, que el presidente de la República podrá disponer de la Fuerza Armada permanente en tareas de seguridad pública. Se espera que se apruebe al menos por 20 de los 32 Congresos Locales.
De acuerdo a lo que señala el propio ADÁN AUGUSTO LÓPEZ HERNÁNDEZ, el acuerdo político con el PRI, tiene mayores alcances, inclusive plantea la posibilidad de retomar el tema de la iniciativa de reforma constitucional en materia eléctrica, que ya fue rechazada por el Congreso.

Lo cierto es que en acuerdo político como el celebrado entre el gobierno federal, morena y el PRI, existen compromisos que ambas partes adquieren.
¿Que obtuvo el PRI de este acuerdo?
Recordemos que en el 2023 estarán en juego las gubernaturas de Coahuila y el Estado de México. En el caso de la primera entidad federativa en términos porcentuales en materia electoral, no significa ni el 3% en una votación presidencial, y últimamente no se observa un notorio interés del gobierno federal y de morena por conquistar este estado norteño. Y siempre en las negociaciones aparece el ex gobernador de esa entidad RUBEN MOREIRA ¿Será COAHUILA una de las concesiones que logra el PRI en ese acuerdo?
A mis millones de lectores les comento que, además, analicen la situación de ALEJANDRO MORENO CÁRDENAS “ALITO”, líder del PRI nacional. Ya no se escucha el tema de su desafuero y menos de las indagatorias penales que se instruyen en su contra en la FGR. Inclusive los audios, videos y chats mostrados últimamente por LAYDA SANSORES en contra de “Alito”, se refieren a trivialidades, de un posible amorío con la periodista ADELA MICHA. ¿Será también la impunidad para dirigente tricolor parte de ese acuerdo político?

El gobierno federal y morena logran el apoyo del PRI para que transiten sin problemas las iniciativas de reformas constitucionales que requieren de una mayoría calificada y, el tricolor obtiene COAHUILA y la inmunidad para su dirigente nacional.
Lo AGRIDULCE del tema resulta como en política se llega al grado de corromper la decisión del pueblo para admitir un eventual triunfo de un partido y candidato que muy probablemente no ganaría en las urnas; y, por otra parte, otorgar impunidad e inmunidad a un personaje siniestro de la política nacional como lo es “ALITO”.
Al final los mexicanos debemos reconocer que el cómplice de los delitos de corrupción en la política y en el gobierno, es generalmente nuestra propia indiferencia. Llegó la hora de alzar la voz. ¡HE DICHO¡
